El alcohol, según la forma de consumo, y a pesar de ser una sustancia legal, es capaz de producir alteraciones somáticas y conductuales importantes que se pueden resumir en los siguientes apartados: intoxicación aguda (borrachera), dependencia (alcoholismo) y deterioro psicorgánico (demencia alcohólica).
Se puede hablar de alcoholismo cuando en la ingesta de alcohol se pierde la libertad frente a la sustancia y el sujeto la consume en gran cantidad, o en cantidades mas pequeñas, aunque en ambos casos el enfermo es conocedor del perjuicio que le produce.
Además de la información que nos suministra el enfermo y la familia o entrono cercano sobre la cantidad, forma (social o en solitario, tipo de consumo (compulsivo, seudoterapeutico…) Existen marcadores analíticos para ver la existencia de un consumo prolongado y dañino. Además de las enzimas hepáticas sobre la GGT, existe una determinación analítica muy importante que es la Transferrina baja en carbohidratos que nos permite saber si hay un consumo crónico. También puede ser útil otras pruebas neuroradiológicas (TAC, Resonancia, EEG activado con alcohol, etc.)
La desintoxicación, deshabituación y rehabilitación alcohólica requiere un tiempo. prolongado Los expertos hablan que, al igual de lo que ocurre con otras sustancias, es necesario permanecer 5 años en abstinencia completa del consumo de alcohol para afirmar que la persona ha conseguido superar el proceso, proceso que se puede interrumpir en cualquier momento y empezar de cero si se produce el mas mínimo consumo. Las fases serian estas: